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WIZO En Y Después De La Crisis.
Comité De Difusión WIZO.
Una vez más, pudimos identificarnos con la preocupación y emergencia que vivió el Estado de Israel, cuando una lluvia de misiles cayeron por más de una semana en el sur y centro de este país, gracias a las muchas cartas que recibimos, a modo de información, de la WIZO de Israel.
Dentro de cada una hubo siempre elementos para que nuestra admiración creciera por la solidaridad y el espíritu de ayuda de un pueblo en momentos tan cruciales pues, como nos decía Tova Ben Dov, presidenta de WIZO Mundial, desde el primer momento en que se implementó la operación "Pilar de Defensa", WIZO sintió el llamado a la acción para apoyar a los niños en sus necesidades psicológicas y emocionales, durante y después de la crisis, pues muchos de estos niños no tienen registro en sus memorias de haber vivido un día sin misiles.
En los centros comunitarios WIZO, de "Usos Múltiples", se alojaron a familias con la urgente necesidad de comida y pañales, familias, de bajo nivel socioeconómico, que mandan a sus hijos a las guarderías WIZO, cerradas en esos momentos. También se vieron en la necesidad de repartirles "cupones de comida", para que se abastecieran de los productos más básico y necesarios.
Por otro lado, inspectores, psicólogos y trabajadores sociales, que se emplean en WIZO, en la división de "Edad Temprana" tocaron de casa en casa para poder identificar las necesidades reales y de esta manera poderlos ayudar más eficientemente.
Por otro lado, se alargó el horario de la línea telefónica para padres de niños pequeños, quienes pueden pedir consejos o ayuda en cualquier eventualidad. Esta línea, operada en conjunto con el Centro Israelí de Psicoterapia, trabajó de 7 a.m. hasta las 10.30 p.m. en lugar de las 5 horas que acostumbraba.
En el norte, el proyecto Hadassim de WIZO albergó niños de la región de Ashdod, además de personal de guarderías y otras instituciones, con sus niños, así como a mujeres del Servicio Nacional.
Además muchas mujeres WIZO que viven en el norte y centro del país abrieron sus casas a familias que tuvieron que alejarse de sus lugares por la furia de los misiles.
"Este es el verdadero espíritu WIZO", decía orgullosa la Sra. Ben Dov. "Pues en ningún momento podemos olvidar que "En el pueblo de Israel, todos somos responsables el uno por el otro".