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B"H
PERASHA MISHPATIM
La Perashá de esta semana nos habla de los Mishpatim, que son leyes que nos ayudan a cimentar nuestras relaciones interpersonales y que nos piden bondad hacia nuestros semejantes, que los ayudemos también con nuestras posesiones y dinero.
Hay quienes están dispuestos a dar de su tiempo y esfuerzo para los demás, pero cuando llega el dinero que tanto trabajo les costó ganar se muestran más reacios a ayudar, sin embargo el siguiente relato nos enseña como un poco de Tzedaká puede resultar en grandes beneficios para ambos lados.
El líder de la comunidad judía de Presburg vino con Rab. Moshé Sofer para recibir un consejo. Él había invertido los ahorros de toda su vida en un negocio que había fracasado. También había invertido los ahorros de mujeres viudas y de niños huérfanos en esta empresa y ahora todo se había perdido. Se le presentó la oportunidad de recuperar todo ese dinero en la feria de Leipsig, pero no contaba con dinero alguno para probar suerte.
¿Acaso Rab. Sofer podría aconsejarle? ¿tendría alguna sugerencia sobre qué hacer?
Sin decir palabra alguna, Rab. Sofer fue a su caja fuerte, la vació y le entregó todo su dinero al visitante.
"Le presto este dinero", le dijo "-
En la feria, el hombre invirtió el dinero en un embarque de café, la adquisición resultó ser muy exitosa y pudo vender el café con grandes ganancias, de tal manera que con el dinero que ganó pudo pagar a todos aquellos quienes habían invertido previamente con él. Inmediatamente después, el señor regresó con el Rab. Sofer y le dijo:
"Aquí está el dinero que me prestó, y aquí está un anillo de diamantes que compré especialmente para usted para compensar su generosidad conmigo."-
Sin embargo, Rab. Sofer movió la cabeza diciendo:
"No, no puedo aceptar su generoso regalo, mi recompensa en este asunto es que pude cumplir con la Mitzva de Tzedaká, déle el anillo a su mujer".-
Sin más que hacer, el hombre tomó de regreso el anillo, mas no se lo dio a su familia, como el Rabino había sugerido, inspirado en el ejemplo de Rab. Sofer decidió mejor donarlo como Tzedaká para ayudar a los más necesitados.